MANUEL FERRER

Blog personal de Manuel Ferrer Muñoz


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Rector de la Universidad de Colima, ¡rectifique!

A mis amigos universitarios y a todos en general, mexicanos y de otras partes del mundo, traslado una petición muy importante, que se detalla en el texto que sigue a continuación.

Sería estupendo contar con su ayuda. Haga clic aquí para saber más sobre la petición y para firmarla:
http://www.avaaz.org/es/petition/Apoyo_al_Prof_Zamora/?email

El contenido íntegro de la carta es el siguiente:

Colima, Col. 9 de septiembre de 2013

EDUARDO HERNÁNDEZ NAVA

Rector de la Universidad de Colima

P R E S E N T E

Distinguido señor Rector:

La reciente salida de la Universidad de Colima del profesor Pedro Zamora Briseño, apartado de modo injustificado de su actividad docente en la Facultad de Letras y Comunicación, ha sido causa de una auténtica conmoción en nuestra alma mater, como no se recuerda otra igual desde que en el año 1940 se pusiera en marcha la Universidad de Colima.

Nos sentimos avergonzados por el modo indigno en que se ha procedido con ese profesor, con el especioso argumento de que rebasaba los cuarenta años, con lo que superaba la edad límite para ser contratado como profesor de nuevo ingreso. Si ésa fuera la razón, se trataría de un acto ilegítimo, contrario a las garantías de la fracción 5ª del artículo 1º de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.

Lo cierto es que durante los tres años que duró la actividad académica del Prof. Zamora en la Universidad se ha incurrido en irregularidades de todo orden para eludir un compromiso laboral que no se quería asumir por razones que son de dominio público y que han trascendido estos días pasados a través de las redes sociales. Parece innecesario que le recordemos que en ningún pasaje del Estatuto del Personal Académico de la Universidad se menciona la figura del “profesor-becario”.

Pedimos la asunción de responsabilidades: en concreto, 1) la remoción del Director General de Recursos Humanos y 2) un comunicado de la Rectoría en que se lamente el gravísimo error cometido, se subsane y se exprese el agradecimiento a los servicios prestados por el Prof. Zamora.

Somos conscientes de que, en buena ley, debería ser el propio Rector quien pusiera su cargo a disposición de las autoridades académicas de la Universidad, como gesto de reparación por una torpeza cometida por una de las personas en las que depositó su confianza. Pero entendemos que ni la cultura político-académica de México propicia gestos de esa grandeza, ni la propia Universidad de Colima se halla en condiciones de hacer frente a la crisis que se desataría inmediatamente después.

Al finalizar este escrito, le invitamos a realizar un valiente examen de su actuación al frente de nuestra máxima Casa de Estudios, tal vez mal aconsejado por los estrategas que contrató, y a rectificar esa trayectoria.

Respetuosamente.

Por medio de la presente, solicito la reincorporación de Pedro Zamora Briceño como profesor de la Facultad de Letras y Comunicación.

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Brasil, ¿final de un ciclo?

Se cerraron las perspectivas de crecimiento económico para Brasil; y su exitoso modelo empieza a hacer agua. Si se toma como referente la depreciación del real ante el dólar, no faltan señales para que inversores y empresas empiecen a desconfiar de un mercado que puede verse muy negativamente afectado por la más que probable hemorragia de divisas. La pérdida de valor del real respecto al dólar afecta, además, a la gasolina importada que financia el Gobierno de Brasil como una de las medidas para contener la inflación.

Parecidas son las conclusiones que se extraen con sólo observar la evolución de los precios, o la revisión a la baja que ha hecho el Ejecutivo brasileño de las previsiones de crecimiento del Producto Interior Bruto para este año: un 2,5% en el mejor de los casos, según estimaciones del Gobierno, muy superior al 1% a que se abona la mayoría de los analistas.

¿Qué ha ocurrido para que se produzca ese deterioro tan abrupto de la gran potencia emergente entronizada como tal hace apenas una docena de años y abundante en materias primas que exporta a los mercados de todo el mundo? ¿Qué ha precipitado el ocaso de una clase media, que se ha extendido a un ritmo acelerado y que contribuyó al auge de la economía nacional con sus hábitos consumistas alentados por una disponibilidad crediticia sin precedentes?

El tejido social brasileño continúa marcado por abismales desigualdades, y su economía se resiente de la falta de infraestructuras adecuadas. La corrupción y la arrogancia de los políticos, que ya protagonizaron penosos escándalos con Lula da Silva en la Presidencia, no cesan de propagarse. La propia presidenta Dilma Rousseff ha trastabillado en gestos si se quiere formales, pero muy sensibles ante la opinión pública, como ocurrió en la estentórea e inoportuna exhibición de lujo durante el viaje a Roma con motivo de la inauguración del pontificado del Papa Francisco (http://www.abc.es/sociedad/20130320/abci-socialismo-dilma-rousseff-habitaciones-201303201030.html).

La explotación abusiva de la selva amazónica de parte de compañías multinacionales; los estridentes abusos en materia de medioambiente; la especulación inmobiliaria en las grandes ciudades; una presión fiscal asfixiante que pesa sobre unas clases medias cada vez más atribuladas; la conciencia cada vez más difundida de que el reparto de la riqueza no ha sido equitativo, tampoco contribuyen precisamente a propiciar un remanso de paz a una economía que se resiente de un contexto internacional de crisis.

Si se repara, además, en que sectores muy amplios de la población carecen de los imprescindibles recursos económicos, viven en condiciones indignas, padecen un asfixiante clima de inseguridad, son víctimas de la brutalidad policial, y son excluidos del acceso a una educación y sanidad pública de calidad, no resulta difícil comprender que haya muchos brasileños que pongan en duda la rentabilidad de las costosas inversiones requeridas por la celebración del Campeonato Mundial de Fútbol de 2014, que consideran dispendiosas y critican como simples pantallas publicitarias hacia el exterior, o que salgan a las calles para manifestar su descontento con las políticas gubernamentales, después de las primeras marchas de protesta de junio de 2013 por el aumento de las tarifas de los transportes colectivos.

Las masivas manifestaciones de ese mes fueron, en parte, la respuesta a un sentimiento cada vez más generalizado e interiorizado entre la población, que niega toda confianza a los gestores públicos, unos políticos profesionales que han dejado de representar a la gente común y corriente que comparte sentimientos y necesidades comunes (http://www.cartamaior.com.br/templates/colunaMostrar.cfm?coluna_id=6145).

En último término, las razones profundas del brusco giro hacia el pesimismo de las previsiones económicas de Brasil son tan variadas y tal vez tan contradictorias como los móviles que han inducido las protestas ciudadanas que se han sucedido desde el pasado mes de junio, que no pocos analistas relacionan con maniobras políticas de la llamada “derecha radical” (http://www.ocafezinho.com/2013/06/27/as-vitorias-da-direita-radical/).

 

Otras lecturas recomendadas:

http://democraciapolitica.blogspot.com.br/2013/06/odor-fetido-na-midia-sobre-as.html

http://www.ocafezinho.com/2013/06/30/castells-defende-dilma-rousseff/

http://www.cartamaior.com.br/templates/colunaMostrar.cfm?coluna_id=6181

http://www.diariodocentrodomundo.com.br/onde-estavam-os-negros-nos-protestos/

http://www.ocafezinho.com/2013/06/25/dilma-e-a-revolucao-dos-coxinhas/

http://www.eldeber.com.bo/el-plebiscito-no-sera-suficiente-para-resolver-la-crisis-en-brasil/130706204433

http://www.ieco.clarin.com/economia/Brasil-problemas-atraviesa-modelo_0_947305538.html

http://www.ocafezinho.com/2013/07/25/wanderley-preve-o-futuro-dos-coxinhas/#comments